Jajajaja. Jajajajaja. Ja. Ja. Y más ja. La semana pasada leí el post de Lola en este mismo blog, “5 verdades sobre sexo que duelen a los hombres”. Muy divertido, sí. Sin embargo, me pareció muy parcial. Eché en falta detalles, matices. No todo el monte es orgasmo.

 

Lo que hay que escuchar en esta vida. Según el dichoso post, las mujeres tenéis tal facilidad para llegar al orgasmo que cualquiera diría que un amante (por bueno que sea) sería capaz de poneros los ojos en blanco con solo soplaros una zona erógena.

 

Porque ésa es otra: ¿cuántas zonas erógenas tenéis, hija mía? ¿Ochocientas mil? Si por cada zona erógena que dices que tenéis me dieran un euro, no tendría que trabajar el resto de mi vida.

 

Ay, Lola.

 

Lola, Lolita, Lola.

 

Otro temita: al leerte parece que todas fuerais iguales. Si supierais lo que cuesta dar con vuestras particularidades carnales. Cada mujer es un mapa del placer con su propia geografía.

 

Por ejemplo, algunas preferís caricias directas en el clítoris (ese que duerme en vuestras vaginas y que al despertar se convierte en el centro del universo). Otras, que mejor os palpemos la piel que lo rodea. Otras, muy al contrario, tenéis preferencia por cualquier zona (la que sea) menos el clítoris. Y a otras sí, os gusta el roce en el clítoris, pero sólo de vez en cuando, no todo el rato.

 

Servidor, por supuesto, nada tiene en contra de tanta variedad. Muy al contrario: los matices enriquecen (y de qué manera) las experiencias sexuales. Pero Lola, querida, no me digas que sois el colmo de la facilidad a la hora de quedar satisfechas, porque no.

 

Algo similar os ocurre a las féminas con el uso de lubricantes, aceites de masaje, etcétera. Algunas preferís los orgánicos. Otras, los naturales. Muchas os decantáis por los lubricantes efecto calor. O por los célebres retardadores del orgasmo, cuando no por los potenciadores del orgasmo. Sí: afortunadamente, hoy en día, tenéis (y tenemos) mucho donde elegir.

 

Y ahí, Lola, quería llegar yo. A nuestros puntos en común, puesto que a hombres y mujeres, el sexo, al contrario de separarnos, nos une. No sembremos la discordia. Te propongo un feliz encuentro entre sexos. Porque compartir un orgasmo es compartir lo mejor de nosotros mismos… ¿Cenamos el viernes? 😉