Buenos días. ¿Te levantas por la mañana con la bandera a media asta? ¿El asta entera? ¡¡¡Firmeeeee!!! O, si tienes vagina, ¿amaneces con humedades dignas de una reforma, que los vecinos del piso de abajo cualquier día se te quejan? Pues eso, queridos, es solo el principio. La libido está en nuestras vidas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos (y en casi de acostarnos, mejor con alguien). E incluso más allá, porque hasta en sueños nos persigue… ¿O quien no tiene un sueño caliente de vez en cuando?

Claro, es que la libido es como el cobrador del frac, pero en versión sexo: no para hasta que le paguemos lo que le debemos. Y lo que le debemos son, ni más ni menos, que orgasmos. Orgasmos por un tubo.

Profundicemos, que el tema se pone serio. En términos formales, la RAE define la libido como “deseo sexual, considerado por algunos autores como impulso y raíz de las más varias manifestaciones de la actividad psíquica”. Pero nosotros, en términos coloquiales, podríamos optar por definirlo simplemente como “las ganas”, que es más corto. O mejor “las ganas de follar”, que es un poco más largo pero deja más claro todavía a lo que nos referimos. ¡Ay, la libido! Ahí está siempre, acechando, ejerciendo presión sobre nosotros. Se parece a Hacienda, pero de buen rollo.

Qué maravilla. Para saber más sobre este tema, te recomendamos que, ahora mismo, si tu libido te lo permite y no te vas de repente a navegar por otro tipo de páginas web (ejem, ejem), aguantes con nosotros unos minutos y para que desgranemos algunas de sus características. Toma nota. La libido, esa gran amiga:

  • Se da tanto en hombres como en mujeres. (Así da gusto, ¡todo el mundo a disfrutar!)
  • Tiene su motor en una hormona llamada testosterona. Las mujeres las producen en los ovarios, y los hombres en los testículos (si alquilen no identifica algunos de estos órganos que me escriba por privado y gustosamente le haré un dibujo explicativo).
  • Tener libido es sinónimo de tener salud. Es como tener hambre, pero de sexo. (Bon appétit!)
  • La libido no tiene horarios, ¿o tú qué te crees que es una funcionaria? Aunque hay personas con las que trabaja especialmente a primera hora de la mañana o a última de la noche, la libido nos acompaña habitualmente durante todo el día. Tú mejor calla y escucha a tu cuerpo, que es el que entiende de estas cosas.
  • Fíjate si es importante la libido, que hasta la vida, tal y como la conocemos, no existiría sin ella. La libido mueve el mundo. Ahí queda eso.

Yo creo a estas alturas del artículo tendrás bastante clara la fundamental relevancia de la libido en nuestras vidas, ¿no? Como ves, lo más normal del mundo es que pase junto a ti día y noche, sin descanso. Una sombra persiguiéndote por aquí, por allá y por acullá. En tu casa, en el ascensor, en el autobús, en la oficina. En el supermercado, en pilates, en el gimnasio (yo no voy mucho, pero a lo mejor tú sí), en los bares por la noche (a estos sitios si voy yo más a menudo, no sé tú), en la consulta del dentista. En el estadio de fútbol animando a tu equipo. En todas partes. Donde menos te imaginas, tu libido está ahí, contigo, ojo avizor, esperando el momento adecuado para hacerte desear, para hacerte salivar, para hacerte soñar con un polvo apoteósico.

Y ya, sabiendo todo esto, mejor que lleves contigo tus Tokkets, que como sabes te caben en un bolsillo y te van a potenciar el momento del sexo, te pille donde te pille. Yeahhhhhh! Tu libido te dará más alegrías con Tokkets. Métete el placer en el bolsillo. Nueve de cada diez libidos recomiendan Tokkets. La que falta es porque no los ha probado. ¿No será a tuya?

Y tú, ¿cómo andas de libido? ¿En qué momentos te acompaña? ¿Alguna experiencia incómoda o graciosa? ¡Hazle caso a tu libido, que de placer sabe un puñado!