Yo no soy muy de uvas, pero este año pienso dar la campanada. En cuanto se acerque el límite entre 2017 y 2018, pondré en marcha mi plan.

Estoy invitada a una fiesta. Cotillón y barra libre de amantes. Una de esas celebraciones donde no paras de conocer gente nueva. Aunque yo tengo fichados a varios invitados, algunos de los cuales ya cayeron en mis redes. Una, que se hace querer.

Bueno, al grano. O, mejor dicho, a las uvas. Antes de los cuartos, me acercaré a mi favorito de la noche (se lo habrá tenido que ganar: sosos no, gracias). Y, como quien no quiere la cosa, le introduciré un Tokket en el bolsillo, probablemente un lubricante orgánico base acuosa. Y luego, a celebrar el año nuevo, tan ricamente.

No se me ocurre mejor manera de empezar 2018 que en el parking del edificio. Todo el mundo desbordado de alegría y viendo explosiones de champán espumoso reventando por los aires, y nosotros… Bueno, nosotros parecido. 😉

Un plan fácil, limpio, cómodo. Con un Tokket en el bolsillo todo estará dicho. No quiero nada de botes de lubricante de esos grandes, pegajosos, usados. A estas alturas. ¡Que vamos a entrar en el año 2018, por favor!

Quiero relaciones modernas, divertidas y sanas.

Yo deseo el DESEO. ¿Y tú, qué deseas para 2018?

¡Empiézalo con un Tokket!