Impulsivos, patosos, descuidados, hábiles, delicados, ardientes, provocadores… Hay hombres de todo tipo. Y en la cama, más. Pues bien, seáis como seáis, este post va dirigido a vosotros. Seguro que os interesa quedemos satisfechas en la cama, ¿a que sí?

Bien. A nosotras también nos interesa. Y mucho. Vamos, que es de las cosas que más nos interesan de la vida. Así que mucho ojito. Unos consejitos os vendrán que ni pintados. Pero no me deis las gracias, mejor dadme orgasmos, que me gustan más:

  1. Usad la imaginació Lo del misionero día sí, día también, no funciona. Qué cosa más casposa, madre mía. Yo que vosotros abriría el abanico. Que cuando os veamos venir no pensemos en emigrar a otros países en busca de lo que aquí no nos dais. En serio, tíos. Un poquito de inquietud.
  1. Los juguetes nos encantan, queridos. Son el arma más eficaz contra la tediosa rutina. Hablamos de juguetitos sexuales. No de aparecer con los geyperman. Aunque, mira, ahora que lo pienso… Si con ellos nos inventamos historias con un poco de morbo, también nos podrían valer.
  1. Una mente abierta es una mente excitante. Además de juguetes, no está de más que echéis mano de lubricantes, aceites de masaje, potenciadores del orgasmo… Hay mucho donde elegir, y estas cosas nos encantan. Y nosotras, cuando las cosas nos encantan, repetimos. Fá Donde hay sexo, hay alegría.
  1. Desfilando, por favor. Ordenadamente. Vamos saliendo del dormitorio, que cualquier día se nos caerán las paredes encima mientras hacemos el amor. Creatividad, necesitamos más creatividad. Todo hogar que se precie tiene un sinfín de rincones y posibilidades. ¿Qué pasa, que no tienes encimera en la cocina o qué?
  1. Un clímax apropiado ayudará a que todo salga rodado. Luz: la justa, tenue. Cena frugal, nada de hamburguesas de tres plantas. Una copa de buen vino, un poco de champagne para brindar. Así. Con clase. Y, por favor os lo pedimos, si ponéis música, nada de rumbas, coplas o cassettes de gasolinera, por mucho que os traigan buenos recuerdos.
  1. Y ya que estamos, ¿por qué no ir a por nota? ¿Unos azotitos con una pala? ¡Hagamos la experiencia inolvidable! Y para subir al cielo, un poco de picante: decidnos unas guarradas al oído y nos pondremos como locas. ¿Es lo que queréis o no? Nosotras, sí.

Yo creo que con esto tenemos para empezar. Y no olvidéis nunca nuestro leitmotiv: imaginación, imaginación y más imaginación. Para quedar contentas en la cama necesitamos variedad e intensidad. Las mujeres somos así. ¿Y vosotros?