Siendo certeros, para que hagas el amor lo estrictamente necesario son solo dos cosas: otra persona y tú. Sin embargo, ya sabes: todo lo que gentilmente te acompañe en tu camino hacia el clímax hará más placentero tu empeño. Y aquí el placer es lo que cuenta. Además, el sexo es tarea de los cinco sentidos, y el oído no iba a ser menos que los demás. Susurrar cosas sucias a un palmo de la oreja de tu pareja es muy excitante, pero de eso hablaremos otro día. Hoy toca estimular el oído a golpe de canción. Dicen que la música amansa a las fieras, pero ojo, nosotros abogamos por que las despierte. Si quieres probar, con las canciones que siguen o con las tuyas propias, crea una lista de reproducción. Luego dale al play y ya nos contarás.

Je t’aime moi non plus” de Serge Gainsbourg

Crea un clima de luces apropiado, prepara una cena ligera con un vinito y un queso y deja que Francia entre en tu alcoba. Oh là là! Cest formidable! Madre mía, qué diferencia con otras noches. Claro, no es lo mismo llegar del trabajo, soltar la cartera en una esquina y mirar con ojos apagados a tu pareja que, de repente, entrar en casa con tu nuevo espíritu impúdico de delicada seducción francesa. Hay que refinarse un poco, que lo cortés no quita lo ibérico. El Arco del Triunfo no está en París por casualidad. Pon esta canción y ya verás como tus relaciones lo notan. Palabra de Serge Gainsbourg. Gemidos de Brigitte Bardot.

Can’t get enough of your love, babe” de Barry White

Han sido tantas las veces que hemos amado, hemos compartido amor y hecho el amor, pero no me parece que sea suficiente, simplemente no es suficiente”. Bien, Barry. Eres de los nuestros. Un tipo para el que amar es lo primero. Y eso, mientras deslizas tu intensa y penetrante voz sobre las notas, nos vendrá de lujo para nuestro plan de esta noche. Barry, contigo (escuchándote, queremos decir) dan ganas de arrancarse la ropa, de morder, de lamer, de llevar la relación al punto más alto que nuestros cuerpos y mentes sean capaces. Pero eso sí, amigos: os recomendamos poner la canción, nunca el vídeo. Ver a Barry, y encima vestido de esa guisa, le puede bajar la libido hasta a Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot. Y eso sí que no.

When a Man Loves a Woman de Percy Sledge

 ¿Quieres subir la temperatura sin gastar en calefacción? Cuando un hombre ama a una mujer todo es posible (y viceversa). Lo ideal, digamos, es que los dos se amen, y que cuanto más se amen, más calor desprendan. Elige el momento adecuado para que este temazo intemporal resuene entre las paredes y el techo, y desde luego no esperes encontrar más tarde toda tu ropa en el mismo sitio: te tocará buscarla por toda la casa. Es lo que tiene el amor, que cuando es intenso se vuelve desordenado. Y que también te vuelve desordenado a ti, porque te altera las emociones de arriba a abajo. Por eso te gusta tanto. Por eso nos gusta tanto a todos.

Lets get it on de Marvin Gaye

Cuidado con escuchar a Marvin Gaye en horario de oficina. Y tampoco lo hagas en cualquier parte, podría ser contraproducente. Te subirán las pulsaciones, e inmediatamente después la libido, y todo mezclado puede llevarte a hacer algo de lo que tendrás que arrepentirte. Menuda estrofa: “cariño, de verdad que he estado intentándolo, intentando refrenar este sentimiento durante mucho tiempo, y si tú te sientes como me siento yo, cariño, entonces, vamos, oh, vamos.” ¡Eso! ¡Vamos, Marvin, vamos! Te mereces una oportunidad. Aunque parece que ya hay mucha gente que te la ha dado, porque, efectivamente, tu canción es la favorita de los usuarios para hacer el amor en muchas de las listas que circulan por internet. Pues nada, tú tranquilo, que nosotros también nos ponemos a ello.

“Wicked game” de Chris Isaak

Cierra los ojos, si es que tu amante no te los ha cerrado antes delicadamente con sus dedos. El sexo con amor (existe, sí, de verdad que existe, no es un bulo) es capaz de transportarnos a través de las emociones a lugares inesperados. Exactamente igual que hace la música. Por eso funciona. Por eso esta canción es indispensable si lo que quieres es una experiencia sexual elevada. Por eso esta noche harás que suene, como quien no quiere la cosa, después de cenar, cuando en casa todo esté tranquilo. Por eso nos lo vas a agradecer. Bueno, a nosotros no. A Mister Chris Isaak. Que lo disfrutes con salud.

“Kiss” de Prince 

Y si lo que quieres es caña… “Quiero ser tu fantasía, quizás tú puedas ser la mía, simplemente déjamelo todo a mí, podríamos tener un momento grato, no tienes que ser rica para ser mi chica, no tienes que ser cool para gobernar mi mundo”. Démosle las llaves del castillo del placer a Prince. Porque, gracias al de Minneapolis, la tensión sexual en las parejas de todo el mundo puede desorbitarse en los menos de cuatro minutos que dura esta canción. Sólo su título, “Kiss”, ya nos lo dice todo, nos da una buena idea para romper el hielo y ser ardiente desde el principio. Y el final… El final ya nos lo contarás, pero tiene pinta de final feliz, ¿no crees?

https://www.youtube.com/watch?v=Y7c75wB3NdA

“Ballads”, disco de John Coltrane Quartet

Por último, una recomendación que no es una canción, sino un disco entero. Un poco más de media hora de jazz, una música nacida de la improvisación. Como muchos de nosotros, porque nosotros, como el jazz, también nacimos de la improvisación. No es de gusto imaginarlo, pero tú y yo estamos aquí ahora porque nuestros respectivos padres, un buen día, se dejaron llevar. El resto es historia. Nuestra historia. La de nuestra vida, la que nos toca ir construyendo cada día. La que cuanto más placentera es, más fácil nos pone dejarnos llevar y disfrutar. Igual que cuando escuchamos jazz. Por eso, sal del patrón de lo establecido e improvisa un poco, que además es gratis. A partir de ahora sí que podrás decir que eres un a-m-a-n-te de la música, con todas las letras.

En fin. Estas son unas pocas ideas que te pueden llevar a la gloria. Como decíamos, en el sexo, como en la música, cada uno tiene su propio gusto y también su propio ritmo. Todas las opciones son igualmente buenas. A lo mejor a ti lo que te pone es la tecno-rumba, o como se llame. Pues dale, tira para adelante, que cada uno es libre de excitarse como quiere. De hecho, ahora te pasamos el testigo: ¿Qué canción te falta en la lista? ¿Cuál es tu favorita para el sexo? ¿Con qué tema pierdes la cabeza y tu cuerpo toma el control? A ver si entre todos pulimos la lista de reproducción definitiva para hacer el amor. Y así, la próxima vez que alguien te diga que quiere sexo contigo, le dirás que su propuesta es, efectivamente, música para tus oídos. Y que si quiere algo de ti, que suba el volumen.