Qué manera de sudar. Qué maravilla. Qué explosión de los sentidos. Tú y tu amante habéis hablado sin apenas palabras, sólo con vuestros cuerpos y miradas. Habéis roto a amar. El sexo os ha llevado a un estado superior, más elevado, más placentero, más puro. Durante un largo rato (que ojalá hubiera sido eterno) habéis disfrutado de vuestros cuerpos mezclándolos, fusionándolos, parecía que los dos erais un solo ser. Nada de deseos inalcanzables: para vosotros el anhelo de beber el uno del otro ha sido una realidad. Alguien debería haber llamado a la televisión para que os filmaran. Qué espectáculo. Así da gusto tener relaciones sexuales. Y poco a poco, después del orgasmo, recuperáis el aliento, la respiración retoma su pulso habitual, el sudor se va secando.

Vale, muy bien. Muy bonito. ¿Y ahora qué?

Ahora, si no ponéis un poquito de vuestra parte, lo más probable es que todo vaya a peor. Nosotros, desde este blog, por aquello de ayudar con la mejor de las intenciones (al fin y al cabo, en esto del sexo, cuanto más recursos se tengan, mucho mejor), hemos recopilado aquí una serie de consejos para el after sex. Como decimos, acabáis de tener un orgasmo como un castillo de grande, pero ¿es ese motivo para que la fiesta acabe?Hay que mantener el espíritu arriba, aunque sólo sea por educación y cortesía. Venga, ¡que no decaiga! Con un poco de suerte se os levanta tanto el ánimo que acabáis otra vez metidos en faena.

 Video killed the sexy star

Estupendo, acabáis de echar el polvo del siglo y a ti no se te ocurre otra cosa que encender la tele. Eres un genio. ¿En serio crees que Falete o el hijo de la Pantoja van a mantener el clímax fervoroso que lo impregnaba todo en la habitación hace un momento?O las noticias, eso: tú pon las noticias. Tal y como está el patio, ya verás lo que tarda el deseo en salir pitando. Y es que ya nos lo repetían una y otra vez cuando éramos niños: menos ver la tele y más hacer los deberes.

 ¿Antonio? ¿Sergio? ¿Mario? ¿Ataúlfo?

 Vaya marrón: toda la noche con este tío (o tía) y por la mañana no te acuerdas de su nombre. Claro, es normal: le has visto bien de cerca los genitales, pero no el DNI. Y como en realidad todos somos prácticamente hermanos, ciudadanos iguales ante la ley, con los mismos derechos y obligaciones, pues a eso del nombre tampoco es que le hayas prestado mucha atención. Como si se quiere llamar Beckenbauer o Black and Deker. Qué más da. Lo bonito es el interior de las personas. Será mejor que lo dejes estar, ni se te ocurra preguntárselo o quedarás fatal. Tú mejor a lo tuyo, a lo de los genitales.

 Estás ocupado o fuera de cobertura

 Vamos a ver, alma de cántaro. A quién se lo ocurre. Ni Twitter, ni Flicker, ni Enriquer. Después del sexo lo importante lo tienes actualizado, olvida el dichoso móvil. Sólo te faltaría compartir una foto de las sábanas en Instagram para que todo el mundo se enterara de que has triunfado. Ni hablar. ¿Qué pensaría tu amante? ¡Vivimos obsesionados con el móvil, internet y sus aplicaciones! Como sigamos así, cualquier día después de un polvo nos van a puntuar y a dejar un comentario, como si fuéramos un restaurante: “limpio, buen servicio, lo hace todo muy rico”. Tú, por si acaso, de momento, deja el móvil tranquilito en la mesilla de noche o parecerás un plasta todo el día con el dedito en la pantalla. El dedito, mejor ponlo en otro sitio.

Comentar la jugada

Por tu madre, justo después del clímax no es momento de buscarle tres patas al gato. Mira que ocurrírsete ahora a ponerle pegas a no sé qué manera de pasarte la lengua o a que si tu pareja mueve la cadera así o asao. Lo hecho, hecho está. Ya habrá momento de perfeccionar la técnica. Ahora déjalo estar. ¿O acaso te gustaría que te lo hicieran a ti? Hay que ser cortés siempre, sobre todo en la cama. Hoy en día se están perdiendo los valores y la educación después del sexo. Sé elegante: no comentes la jugada como un adolescente malencarado.

Qué sueñecito tan rico

¿Sí, verdad? Después del sexo apetece una siestecilla. Pues te aguantas, que pareces Alfredo Landa en el Destape. Las cabezaditas para cuando uno esté solo. No son formas, hombre. Es verdad que después de una relación el cuerpo se relaja, entra en un estado placentero, se deja llevar por el calorcillo… Pero no podemos permitir que nuestro amante nos vea con un hilo de baba colgando o, peor aún, roncando y dando grima, como si fuésemos un oso hormiguero. Para dormir ya están los documentales de la 2: después del sexo toca currárselo un poquito.

 

Bueeeno, pues me voy a ir yendo

No huyas, cobarde. Que te vas con tanta prisa que parece que la justicia te esté buscando por haber cometido un delito. Stop! Piénsalo un poco, que no eres el Dioni del sexo. ¿No te parece un poco grosero por tu parte? Al final, volvemos a lo de siempre: en la cama, más que en ningún otro sitio, un poco de respeto. En el sexo, deberías tratar a la gente del mismo modo que quisieras que te trataran a ti. La regla es bastante sencilla: ¿quieres que te den el orgasmo de tu vida? Pues intenta darle el orgasmo de tu vida a la otra persona; ¿quieres irte rápido de la casa de tu amante? Pues intenta que tu amante se vaya rápido, you know. O por lo menos no la dejes a medias. Eso sí que debería tener cárcel.

Y estos han sido nuestros consejos de hoy: 6 comportamientos a evitar a toda costa después de tener sexo con alguien, conocido o no, pareja de toda la vida o amante ocasional, da igual: un poco de empatía nos ayudará a que, después de la explosión orgásmica, la cosa no decaiga penosamente. Somos personas, y como personas que somos nos debemos un respeto. Además, como sabes, la vida da muchas vueltas. No te conviene quedar mal con nadie después del sexo, nunca sabes cuándo te podrá hacer falta un buen trato, un favor de vuelta o una recomendación. Y recuerda que el sexo es la mejor manera de conocer gente.

 Y a ti, ¿qué te parece lo peor del mundo después del sexo?